La respuesta corta
Una aleta rasgada suele ser un simple daño físico —por decoración afilada, compañeros de acuario que mordisquean aletas, la red o un accidente— más que una enfermedad. Por sí solo, un desgarro limpio normalmente cicatriza por sí mismo en agua limpia y estable. Lo principal es comprobar el agua, encontrar y eliminar la causa, y vigilar que el daño cicatrice en lugar de extenderse. Si empieza a extenderse, puede que se esté convirtiendo en podredumbre de aletas.
¿Aleta rasgada o podredumbre de aletas?
La clave es lo que ocurre en los días siguientes:
- Una aleta rasgada parece un corte limpio o un trozo que falta y se mantiene o vuelve a crecer despacio.
- La podredumbre de aletas avanza: los bordes se ven deshilachados, lechosos o rematados en blanco, negro o rojo, y se acortan con los días.
Si la aleta se mantiene estable o cicatriza, es casi seguro un daño mecánico. Si se va comiendo hacia dentro, trátala como posible podredumbre de aletas; consulta ¿qué es la podredumbre de aletas?
Encontrar la causa
Busca el origen para que no vuelva a pasar:
- Decoración afilada o rugosa — reemplaza o lima cualquier cosa que enganche las aletas; las plantas de seda son más seguras que el plástico rígido.
- Compañeros que mordisquean aletas — algunas especies muerden las aletas largas; reubica o replantea la población si es persistente.
- Daño con la red — manipula con suavidad y usa la red con cuidado.
- Una entrada de filtro o caudal fuerte que zarandea a un nadador débil.
Ayudarla a cicatrizar
Mantén el agua limpia, cálida y estable, reduce el estrés y da al pez espacio para descansar. La mayoría de las aletas rasgadas vuelven a crecer sin ninguna medicación. Solo si el daño se extiende a pesar de un agua limpia deberías investigar un tratamiento antibacteriano para una posible podredumbre de aletas, y consulta a un veterinario o acuariófilo experimentado antes de dosificar. Esto es orientación general, no un diagnóstico. Consulta también ¿cómo sé si mi pez está enfermo?