La respuesta corta
Si tu acuario se ensucia a los pocos días de limpiarlo, la causa casi siempre es una de estas tres cosas: sobrepoblación, sobrealimentación o poca filtración, a menudo una combinación. Todas significan que entran más desechos de los que el acuario puede procesar y tú puedes retirar. La buena noticia es que cada una tiene una solución sencilla, y resolverlas hace que cada limpieza futura sea más rápida.
Los tres culpables habituales
- Sobrepoblación. Demasiados peces, o peces demasiado grandes para el acuario, simplemente producen más desechos de los que el sistema puede gestionar. El detrito se acumula, el agua se enturbia y las algas prosperan. Si no estás seguro, consulta cómo saber si tu acuario está sobrepoblado.
- Sobrealimentación. Es la causa más común con diferencia. La comida sin comer se pudre en el sustrato y los peces sobrealimentados producen más desechos. Alimenta una vez al día, solo lo que se coman en un minuto o dos.
- Poca filtración. Un filtro demasiado pequeño, obstruido o dimensionado para un acuario menor no da abasto. El caudal cae, el detrito se deposita y el agua se renueva demasiado despacio.
Cómo averiguar cuál es
Fíjate en los tiempos y en la suciedad. Restos de comida y agua turbia poco después de alimentar apunta a sobrealimentación. Un acuario que nunca acaba de quedar claro aunque alimentes con cuidado apunta a la población o la filtración. Un caudal débil, o un filtro que casi nunca limpias, apunta al filtro.
Facilitar el mantenimiento
Una vez corregida la causa, las herramientas adecuadas la mantienen así. Un aspirador de grava saca los desechos depositados en cada cambio de agua, y un filtro ajustado a tu acuario mantiene el agua renovándose. Echa un vistazo a los filtros para dimensionar uno correctamente, consulta todo el equipo de mantenimiento y sigue cómo hacer un cambio de agua para crear una rutina que mantenga el acuario limpio.