La respuesta corta
Tus peces te siguen porque han aprendido que les traes comida. A lo largo de muchas tomas han asociado tu presencia y tus movimientos con una comida, así que se reúnen en la parte delantera del acuario y te siguen por la habitación con la esperanza de que los alimentes. Es señal de un pez sano y relajado que confía en su cuidador, no un problema del que preocuparse.
Es un comportamiento aprendido
Los peces aprenden mejor de lo que la mayoría de la gente espera. Cada vez que te acercas y aparece comida, el pez te vincula con la recompensa, y en poco tiempo basta con que te vea para desencadenar la respuesta. Es el mismo reconocimiento que permite a los peces distinguir a su dueño de un desconocido: muchos nadan hasta el cristal para la persona que los alimenta y se quedan tímidos ante caras poco familiares. Para la ciencia que hay detrás, consulta ¿reconocen los peces a su dueño?.
Seguirte frente a mendigar
Hay una línea muy fina entre un pez que te saluda y uno que mendiga sin parar. Muchos peces actúan como si estuvieran “muertos de hambre” cada vez que te acercas, bailando en el cristal cada vez que alguien pasa. No te dejes engañar y le des de comer cada vez: la mayoría de los peces son oportunistas y comerán de más encantados, lo que ensucia el agua y provoca problemas de salud. Cíñete a una rutina de alimentación fija en lugar de responder al espectáculo. Consulta cómo saber si tu pez tiene hambre y con qué frecuencia alimentar a tus peces.
Sácale partido
Puedes fomentar este comportamiento amistoso manteniendo una rutina tranquila y constante: acercándote con suavidad, alimentando a horas parecidas y evitando movimientos bruscos. Una dieta variada y de calidad mantiene a los peces sanos y activos sin necesidad de grandes cantidades; echa un vistazo a nuestras guías de comida para peces. Si un pez normalmente atento deja de seguirte o de comer de repente, tómalo como una alerta temprana y comprueba la calidad del agua con un kit de test.