La respuesta corta
El agua amarilla suele tener una de dos causas: taninos que sueltan la madera o las hojas (un tinte dorado claro, inofensivo), o una acumulación de desechos orgánicos disueltos de un acuario poco mantenido (un amarillo más apagado que indica que toca hacer más cambios de agua). Ambos se aclaran con facilidad: la solución es carbón activado más cambios de agua regulares.
Distinguir las dos causas
Los taninos producen un color dorado limpio, como el té, y vienen de la madera o los botánicos. Son inofensivos y acidifican ligeramente el agua. Consulta nuestra explicación más completa sobre agua marrón teñida de taninos.
Los orgánicos disueltos —de los desechos de los peces, la comida sin comer y las plantas en descomposición— producen un amarillo más turbio y van de la mano de un acuario descuidado. Esta es la versión sobre la que conviene actuar, porque significa que los desechos se están acumulando.
Cómo aclarar el agua amarilla
- Aumenta los cambios de agua al 25–30 % semanal, o más si los orgánicos son altos. Consulta cómo hacer un cambio de agua.
- Usa carbón activado en tu filtro para retirar tanto los taninos como los orgánicos disueltos.
- Aspira el sustrato con un limpiador de grava para eliminar el detrito atrapado.
- Alimenta menos — la sobrealimentación es la causa raíz habitual de un tinte orgánico.
Prevención
La constancia mantiene el agua clara. Un cambio semanal y una alimentación sensata evitan que los orgánicos lleguen siquiera al punto de teñir el agua. Si la causa son los taninos de la madera y te gusta el aspecto, puedes simplemente dejarla. Para agua turbia en lugar de teñida, consulta causas del agua turbia, y echa un vistazo al centro de mantenimiento para el equipo.