La respuesta corta
Los corydoras no necesitan estrictamente arena para sobrevivir, pero la prefieren claramente — y la arena fina y suave es realmente mejor para su salud. Los cories se alimentan tamizando el sustrato con delicadas barbillas parecidas a bigotes alrededor de la boca. Sobre grava afilada o gruesa esas barbillas se desgastan y pueden infectarse, dejando al pez incapaz de buscar comida correctamente. La arena suave les permite hacer exactamente lo que están hechos para hacer.
Por qué les va bien la arena
En la naturaleza, los corydoras recorren lechos de ríos arenosos, tomando bocados de sustrato y tamizando la comida a través de sus branquias. La arena fina:
- Protege las barbillas de las que dependen para encontrar comida
- Les deja tamizar de forma natural, lo que es a la vez alimentación y enriquecimiento
- Mantiene los restos de comida en la superficie donde pueden alcanzarlos, en lugar de enterrados en la grava
Sobre grava afilada suele verse a los cories con barbillas erosionadas o ausentes — una señal clara de que el sustrato es demasiado duro para ellos.
Si ya tienes grava
No tienes que arrancarlo todo de la noche a la mañana, pero busca avanzar hacia un sustrato fino, suave y redondeado. Si mantienes grava, elige los granos más pequeños y suaves que puedas y mantenla impecablemente limpia. Una capa poco profunda de arena inerte sobre parte del acuario da a los cories un sitio adecuado para buscar comida.
Sea cual sea el sustrato, mantén la capa de arena poco profunda y remuévela con suavidad en los cambios de agua para que no se formen bolsas de gas.
El panorama general
El sustrato es una parte del buen cuidado de los cories — son peces sociales, de fondo y de cardumen que necesitan un grupo y agua limpia, de temperatura fresca a tropical. Lee la guía completa de cuidados del corydora bronce para tamaño de acuario, números y dieta, y consulta nuestra selección de comida que se hunde para asegurarte de que tus cories reciban su parte.