La respuesta corta
Sí; el agua del grifo normal es segura para los peces de acuario una vez que la tratas. La mayoría de los suministros municipales contienen cloro o cloramina para mantenerla potable, y ambos son tóxicos para los peces y para las bacterias beneficiosas de tu filtro. Un acondicionador de agua (declorador) los neutraliza al instante, así que puedes añadir agua del grifo tratada directamente al acuario. El riesgo es el agua del grifo sin tratar, no el agua del grifo en sí.
Por qué el agua del grifo cruda es un problema
El cloro y la cloramina dañan las branquias de los peces y aniquilan las bacterias nitrificantes de las que depende tu filtro, lo que puede provocar un pico de amoniaco. La cloramina es la más traicionera de las dos: es estable, así que dejar reposar el agua no la elimina. Por eso un acondicionador es la solución fiable en vez de esperar.
Cómo hacer segura el agua del grifo
- Dosifica un acondicionador de agua para el volumen de agua nueva. Elige uno que trate tanto el cloro como la cloramina; mira nuestras guías de filtración y acondicionadores y las recomendaciones de acondicionadores.
- Iguala la temperatura a la del acuario para que los peces no sufran un choque.
- Añádela durante un cambio de agua normal: sigue cómo hacer un cambio de agua.
Conoce tu agua local
Más allá del cloro, el agua del grifo varía en dureza y pH según la región. La mayoría de los peces comunitarios se adaptan bien a un agua del grifo típica, así que suele ser mejor no perseguir cifras concretas; mira subir o bajar el pH. Si estás montando un acuario nuevo o notas peces con dificultades, analiza tu agua de origen con un kit de test para saber exactamente con qué estás trabajando, y consulta nuestro hub de análisis del agua para saber qué significa cada lectura.