La respuesta corta
Las gambas bebé —“gambitas”— son minúsculas e indefensas, así que su protección se reduce a tres cosas: musgo y plantas densos como refugio, mantener a los depredadores fuera y cubrir la toma del filtro. Las gambas cereza crían con facilidad por su cuenta en un acuario estable, así que si proteges a las crías, la colonia crece sola. No hace falta ninguna alimentación ni intervención especial más allá de un acuario sano y maduro.
Dales refugio
Las gambitas sobreviven escondiéndose y pastando. Lo mejor que puedes añadir es musgo de Java u otra planta densa de hoja fina: da infinitos escondites y hace crecer la biopelícula de la que se alimentan los bebés. Un acuario maduro con una buena capa de algas y biopelícula sostiene muchas más gambitas que uno pelado y nuevo. Mira nuestra guía de cuidados de la gamba cereza y cómo criar gambas cereza.
Mantén a los depredadores lejos
La mayor amenaza son los peces. Incluso peces pequeños y “pacíficos” se comen las gambitas de una en una, así que un acuario solo de gambas es la vía fiable hacia una colonia próspera. Si mantienes peces con tus gambas, espera que los números crezcan despacio en el mejor de los casos. Un montaje compacto como un nano acuario es un acuario de gambas dedicado ideal.
Protege la toma y mantén el agua estable
Las gambitas diminutas son fáciles de succionar por un filtro, así que coloca una esponja sobre la toma o usa un filtro de esponja. Más allá de eso, las gambas prosperan con la estabilidad —temperatura, pH y dureza constantes— así que evita las grandes oscilaciones y ve con suavidad en los cambios de agua. Mira qué pH necesitan las gambas y, para el equivalente en alevines de peces, qué hago con los peces bebé. Alimenta la colonia ligeramente con comida de calidad —explora nuestras recomendaciones— y descubre más acuarios aquí.