La respuesta corta
Para enfriar un acuario, aumenta la evaporación y el movimiento de la superficie: apunta un ventilador sobre la superficie del agua, haz flotar botellas selladas de hielo, quita la tapa y baja o sube la luz. Hazlo de forma gradual, en torno a 1–2 °C por hora, porque una caída brusca de temperatura es tan dañina como el calor.
Soluciones rápidas, de más a menos efectivas
- Ventilador. Un pequeño ventilador de pinza soplando sobre la superficie evapora agua y extrae calor, bajando normalmente el acuario 1–3 °C. Es el recurso estrella en verano.
- Botellas de hielo. Congela botellas de agua declorada y hazlas flotar, revisando el termómetro y retirándolas antes de pasarte. Nunca eches hielo suelto ni agua fría del grifo directamente.
- Abre la tapa. Levantar una tapa o cubierta de cristal deja escapar el calor y la humedad atrapados y mejora el intercambio de gases.
- Baja o sube la luz. Las pantallas LED aportan calor; atenuarlas, subirlas o encenderlas de noche cuando la habitación está más fresca, todo ayuda.
Evítalo la próxima vez
Si el sobrecalentamiento veraniego es un problema anual, planifícalo. Aleja el acuario de la luz directa del sol, deja un hueco permanente en la tapa y ten un ventilador a mano. Para montajes plantados grandes o de alta tecnología, un enfriador de acuario dedicado es la respuesta fiable, aunque para la mayoría de acuarios domésticos un ventilador basta.
Vigila la temperatura todo el rato con un termómetro aparte, y no persigas tanto un objetivo que acabes enfriando de más: el objetivo es la estabilidad.
Para diagnosticar la causa y conocer los rangos de temperatura seguros, consulta ¿está mi acuario demasiado caliente? y ¿qué temperatura debe tener un acuario tropical? Si detrás hay un calentador atascado, mira ¿por qué no funciona mi calentador? y explora los calentadores de acuario.