La respuesta corta
Conecta un regulador de CO2 enroscándolo primero a la botella y luego llevando el tubo desde su salida, a través de una válvula antirretorno, hasta el difusor, y solo entonces abre el gas despacio. El orden importa: el regulador se fija a la botella, y todo lo demás cuelga de la salida del regulador. La cadena es botella → regulador → tubo → válvula antirretorno → difusor.
Paso a paso
- Monta el regulador en la botella. Con la válvula de la botella cerrada, enrosca o fija el regulador a la botella. Usa la arandela o junta correcta para tu conexión de modo que quede estanco al gas. No aprietes en exceso.
- Conecta el tubo de CO2 a la salida del regulador (pasando por el contador de burbujas si tienes uno).
- Coloca la válvula antirretorno en la línea, con la flecha apuntando hacia fuera del acuario, para que el agua no pueda volver hacia el regulador.
- Conecta el difusor en el extremo del acuario y colócalo bien abajo en el agua.
- Abre la válvula de la botella y luego abre la aguja del regulador despacio para ajustar un caudal de burbujas suave.
Ajustar el caudal de burbujas
Empieza despacio, una burbuja cada dos segundos, y ajusta a lo largo de días, no de minutos. Usa un drop checker para confirmar que alcanzas un nivel seguro y efectivo; apunta a la lectura verde. Consulta ¿necesito un drop checker de CO2?.
Añade un solenoide y un temporizador
Conecta el solenoide del regulador (si lo lleva) a un temporizador para que el CO2 funcione solo cuando las luces están encendidas: ahorra gas y protege a los peces por la noche. Consulta qué hace un solenoide.
Para tener la imagen completa, lee CO2 para principiantes y cómo elegir un difusor de CO2. Para kits completos, explora el hub de sistemas de CO2 y nuestras recomendaciones de mejores sistemas de CO2.